Ya empezamos con las burbujas inmobiliarias otra vez, solo que ahora con el alquiler.

¿En qué  pensamos  cuando decidimos independizarnos?, después de  mucho valorarlo, conseguir un buen trabajo   y un buen sueldo, llega el momento de abandonar la estabilidad de la casa familiar y quizá sea que tras la crisis hemos desarrollado un trauma contra la idea de pedir una hipoteca, los bajos salarios, la inseguridad laboral y la de conseguir un préstamo nos impidan pensar en comprar casa sin meditarlo y sin pensar en que  nos  comprometemos de por vida con el banco, entonces nos entra el vértigo y  nos decidimos  por  una  opción más  viable ¿porque  no alquilar?

Hasta hace unos años, todos contemplábamos  la  opción del  alquiler como algo inviable, digamos que éramos  los raritos de Europa, en lugares como Alemania  desde hace años  nadie  compraba  su casa por diversos motivos, como  la vida urbanita o lo que les aportaba vivir en una  gran ciudad y las comodidades de la misma les impulsaba a vivir en los  núcleos  más  masificados y a enfrentarse a lo que nosotros  empezamos a conocer ahora como la burbuja  del alquiler, y a  conocer términos como gentrificación, y los pisos de alquiler turístico.

Y es que definitivamente en España a los jóvenes y no tan jóvenes últimamente la vida urbanita nos parece de lo más atractiva, por distintas razones según edades, unos buscamos diversión y ocio, otros buscan comodidad y la cercanía para satisfacer sus necesidades básicas. Por ello  la mejor  opción es el  alquiler  y aquí  empieza la odisea.

Lo que a primera vista parece una cosa sencilla  empieza a complicarse, porque  puedo tardar semanas  en encontrar la vivienda que me convence , y después de haberla encontrado  empiezan las prisas y como si de  una carrera se tratara,  intentar quedar el  primero para  poder  tener  alguna  oportunidad, porque  cuando la ubicación lo es todo, hacer cola en un piso  que anunciaron ayer y quitarán mañana , será  el pan  nuestro de cada  día , y después de todo el esfuerzo empiezan los tramites, y   para ser los elegidos  necesitaremos como mínimo un contrato estable ,que tendremos  que presentar con una renta estable , dos mensualidades de fianza más comisión de agencia, y después de ese escrutinio, si eres el afortunado, estarás sujeto a un contrato donde  no podrás  taladrar  ni una  sola pared .

Valorando el porqué de esta situación se me pasa por la cabeza  la siguiente reflexión.

¿Es el alquiler tan prohibitivo en todas partes?

No hace falta mirar mucho para ver que no, los problemas están en las zonas centrales.

Si el alquiler va a seguir creciendo en zonas donde no hay suelo para construir, habrá que equilibrar la demanda con la oferta. Si no, cada vez que saquen una casa a alquilar tendremos los mismos  problemas y las mismas demandas, la colocarán en cuestión de días, y si seguimos  así, se contagiará el problema a zonas no tan céntricas, de hecho en muchas localidades de España  ya está ocurriendo.

Cabe plantearse si la mejor manera de animar a los propietarios a que alquilen es volviendo a una situación similar a la renta antigua: costes y deberes de mantenimiento elevados, beneficios mínimos o incluso negativos e incapacidad de disponer de la propiedad durante mucho tiempo. En este contexto, los únicos que podrán encontrar un beneficio cierto serán aquellos que planteen economía de escala y tengan capacidad de obtener buenos rendimientos gracias a recibir muchas rentas pequeñas.

Otra opción sería regular por ley, el caso de impagos y el fácil desalojo de los inquilinos que no cumplan con sus obligaciones, y leyes que protejan también al arrendatario, y para que no se acumularan tantas viviendas vacías y tener así la oportunidad de que la oferta de alquileres creciera considerablemente.

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